
Uno de los resultados de este diagnóstico
El Devoto que Persigue
Perseguir, comprobar y desgastarse
Conviertes su estado de ánimo en tu trabajo.
Cuando te inquietas, vuelves a escribir, vas a buscarle y compruebas. Y encima recortas tus planes y tus deseos por esa persona. De los cuatro tipos, es el más cercano a lo que la psicología llama codependencia. Una sola creencia lo mantiene en marcha: si doy lo suficiente, me querrán. La ansiedad llega a su punto máximo la noche en que notas que lo que das y lo que te quieren no van a la par.